Órdenes para perros: las básicas paso a paso (en positivo)
Escrito por Jesús Sánchez Diago
18 de agosto de 2026
Un perro que entiende cuatro o cinco palabras clave vive mejor y convive mejor: sabe qué esperas de él, se mueve seguro por el mundo y tú dejas de repetir su nombre a gritos. Las órdenes para perros no son un truco de circo, son el idioma común que hace que os entendáis. Aquí tienes las básicas explicadas paso a paso, con la palabra y el gesto de cada una, y todas enseñadas en positivo: con premios, sin tirones ni castigos.
La buena noticia es que cualquier perro sano puede aprenderlas y cualquier dueño puede enseñarlas. No hace falta ser profesional, solo constancia, premios que le gusten y sesiones cortas. Vamos por partes.
Cuáles son las órdenes básicas para perros
Estas son las órdenes que cubren el día a día de casi cualquier perro. Cada una lleva una palabra (elige una y no la cambies) y un gesto de mano, porque muchos perros leen antes el gesto que el sonido.
| Orden | Gesto de mano habitual | Para qué sirve | Cuándo enseñarla |
|---|---|---|---|
| Sienta | Mano subiendo con premio sobre la cabeza | Control básico, pedir calma antes de algo | La primera |
| Tumbado | Mano bajando hacia el suelo | Calma prolongada, quedarse en un sitio | Después de "sienta" |
| Quieto | Palma abierta hacia el perro | Que no se mueva hasta que le avises | Sobre "sienta" o "tumbado" |
| Aquí | Palmada en el muslo o brazos abiertos | La llamada, la orden más importante | Desde el primer día |
| Junto | Mano a la altura de tu costado | Caminar a tu lado sin tirar | Cuando ya responde en casa |
| Suelta | Mano abierta ofreciendo cambio | Que deje lo que tiene en la boca | Pronto, por seguridad |
Con estas seis tienes cubierto lo esencial. La famosa lista de "7 comandos" suele sumar a estas un "no" o un "deja" (dejar de hacer algo), que en realidad es la misma idea que "suelta" aplicada a cualquier conducta.
Antes de empezar: cuatro reglas del juego
El método importa más que las palabras que elijas. Estas cuatro reglas hacen que cualquier orden se aprenda antes y aguante en el tiempo. Salen todas del enfoque de educación canina en positivo.
- Premia lo que quieres que se repita. Un premio pequeño y rico justo cuando acierta le dice "eso, sigue". Es el motor de todo.
- Sesiones cortas. Cinco o diez minutos, varias veces al día, mejor que media hora que le aburra. Termina siempre con un acierto.
- Una palabra por orden, siempre igual. Si hoy dices "ven", mañana "aquí" y pasado "vamos", lo mareas. Ponte de acuerdo con toda la familia.
- Cero castigo. Nada de tirones, gritos ni asustarlo. El miedo bloquea el aprendizaje y rompe la confianza. Si algo no sale, se ignora y se reintenta más fácil, no se castiga.
Un marcador ayuda mucho a que el perro entienda qué momento exacto le ganó el premio. Puede ser una palabra ("sí", "bien") o un clicker, que marca la conducta con más precisión que la voz.
Las órdenes paso a paso

Sienta
Pon un premio delante de su nariz y súbelo despacio por encima de su cabeza. Al seguirlo con la mirada, su trasero baja solo. En cuanto toca el suelo, marca ("sí") y dale el premio. Repite unas cuantas veces y, cuando lo haga con soltura, añade la palabra "sienta" justo antes de mover la mano. Es la primera orden porque es fácil y le enseña la mecánica del juego.
Tumbado
Con el perro sentado, baja un premio desde su nariz hasta el suelo, entre sus patas delanteras. Tenderá a echarse para alcanzarlo. Cuando el pecho toque el suelo, marca y premia. Añade la palabra "tumbado" cuando ya baje con el gesto. Sirve para pedir calma larga, por ejemplo mientras comes o en una terraza.
Quieto
Pídele "sienta" o "tumbado", muestra la palma abierta y espera un segundo antes de premiar. Ve alargando el tiempo y la distancia muy poco a poco. Si se levanta, no pasa nada: vuelves a pedirlo y bajas la exigencia. La clave es soltar un premio antes de que se mueva, no después.
Aquí (la llamada)

Es la orden más importante, la que puede salvarle la vida. Empieza en casa, sin distracciones: di "aquí" con voz alegre, abre los brazos o dale una palmada al muslo, y cuando venga, fiesta y premio grande. Nunca, jamás, lo llames para regañarlo o para algo que no le gusta (bañarlo, meterlo en el coche). Si "aquí" acaba a veces en algo malo, deja de venir. La llamada se construye siendo siempre la mejor noticia de su día.
Junto
Con un premio en la mano pegada a tu costado, da unos pasos. Mientras camine a tu lado sin adelantarse, marca y premia cada pocos pasos. Si tira, te paras: el paseo solo avanza cuando la correa está floja. Requiere paciencia, pero es lo que convierte el paseo en un placer en vez de un forcejeo. Aquí el material ayuda: un arnés cómodo o un collar de adiestramiento sin descargas facilitan el trabajo, siempre acompañando al refuerzo, nunca para dar tirones.
Suelta
Cuando tenga algo en la boca, ofrécele un cambio: un premio mejor o un juguete. Al soltar para coger lo tuyo, di "suelta", marca y dáselo. Le enseñas que soltar sale a cuenta. Nunca se lo quites a la fuerza metiéndole la mano: aprendería a tragar rápido o a defender lo que tiene. Es una orden de seguridad pura, para cuando coge algo peligroso en la calle.
Deja (interrumpir una conducta)
Es el primo hermano de "suelta", pero para lo que aún no tiene en la boca. Sirve para que no coja algo del suelo, no persiga al gato o no se acerque a otro perro. Se enseña premiando mucho el momento en que aparta la atención de aquello y te mira a ti. La palabra ("deja", "no") avisa; el premio por hacerte caso es lo que la sostiene. Nunca se convierte en un grito: es una señal de "gira la cabeza, que aquí hay algo mejor".
Cómo lograr que respondan también en la calle
Este es el paso que más gente se salta y por el que muchos creen que "su perro no obedece". Un perro que se sienta perfecto en el salón puede ignorarte por completo en el parque, y no es que te rete: es que aún no ha aprendido a hacerlo con distracciones. A ese proceso de llevar la orden a cualquier sitio se le llama generalizar, y va por pasos.
- Sube la dificultad poco a poco. Primero en casa, luego en el portal, después en una calle tranquila y por último en el parque con perros. Si falla, es que has subido demasiado rápido: vuelve un escalón atrás.
- Mejora el premio cuando hay distracciones. Competir con otros perros o con olores del suelo requiere una recompensa a la altura. Guárdate lo más rico para los ambientes difíciles.
- No des la orden si no puedes reforzarla. Al principio, pídela solo cuando tengas premios y control de la situación. Pedir "aquí" cuando sabes que no va a venir solo enseña a ignorarte.
En qué orden enseñarlas
No las trabajes todas a la vez. Un orden que funciona: primero "sienta" (fácil, le engancha), luego "tumbado" y "quieto" (control), y en paralelo desde el día uno la llamada "aquí", que es la que más cuesta y más importa. "Junto" y "suelta" llegan cuando ya responde bien en casa. Domina una antes de sumar la siguiente, y repasa las viejas para que no se oxiden. Si te interesa entender cómo encajan estos ejercicios en un plan más amplio, te ayuda conocer los tipos de adiestramiento canino.
La regla 3-3-3 y por qué la paciencia manda
La regla 3-3-3 describe cómo se adapta un perro que llega nuevo a casa: los 3 primeros días está abrumado y asustado, en 3 semanas empieza a coger la rutina, y a los 3 meses ya se siente en su hogar. Viene al caso porque marca el ritmo: no tiene sentido exigir órdenes a un perro que todavía no ha aterrizado. Dale tiempo a sentirse seguro, empieza por lo fácil y celebra cada pequeño avance. Un perro tranquilo aprende; uno agobiado, no.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los 7 comandos básicos para perros?
Los que más se repiten son: sienta, tumbado, quieto, aquí (llamada), junto (caminar al lado), suelta y un "deja" o "no" para interrumpir una conducta. Con estos siete cubres la convivencia y la seguridad del día a día.
¿Cuáles son las palabras para adiestrar a un perro?
Las órdenes en sí (sienta, aquí, junto…) y, sobre todo, un marcador que le diga que acertó: un "sí" o "bien" claro, o el sonido del clicker. Elige una palabra por orden y no la cambies. La palabra concreta da igual mientras seas constante.
¿A qué edad puede aprender órdenes un perro?
Desde cachorro se pueden enseñar las básicas con sesiones muy cortas y premios. Y un perro adulto también aprende perfectamente: el dicho de que "no se le pueden enseñar trucos nuevos" es falso.
¿Cuánto tarda un perro en aprender una orden?
Depende del perro y de la orden, pero muchas las capta en varios días de práctica corta y diaria. Que la haga con distracciones y en la calle lleva más tiempo. La constancia pesa más que la rapidez.
Empieza hoy con "sienta", tres minutos y un puñado de premios. Cuando veas lo rápido que conecta contigo, entenderás por qué la educación en positivo es la vía que recomendamos para todo lo demás.